
Santiago, RD. La Federación Dominicana de Porcicultores (Fedoporc) alertó sobre la gravedad de la crisis generada por la fiebre porcina africana (FPA), que ha debilitado la producción nacional y amenaza la seguridad alimentaria del país.
El presidente de Fedoporc, Miguel Ángel Olivo Rodríguez, advirtió que la enfermedad se ha convertido en un problema estructural que compromete el empleo y la soberanía alimentaria. Señaló que más del 80% de la carne de cerdo consumida en República Dominicana es importada, lo que ha garantizado el abastecimiento pero debilitado la producción local.
Por su parte, el productor Ambiorix Cabrera insistió en que la medida más efectiva debió ser una cuarentena nacional con eliminación total de la crianza por dos o tres años, como se aplicó en el pasado. “Hoy la enfermedad está en todo el país. Ya no es posible hablar de erradicación inmediata, sino de transformación del sistema productivo”, sostuvo Olivo Rodríguez.
Los porcicultores cuestionan el manejo oficial de la crisis, señalando fallas en el control del traslado de animales y la falta de acompañamiento técnico y económico por parte del Gobierno. Cabrera advirtió que la producción podría reducirse a apenas un 30% de su capacidad, afectando especialmente a los sectores más vulnerables que dependen de proteínas más económicas.
Ante este panorama, los dirigentes plantean la necesidad de migrar hacia granjas de gran escala, con estrictas medidas de bioseguridad y vigilancia constante, para garantizar la sostenibilidad del sector porcino en el país.