
San Juan, RD. – La provincia de San Juan se encuentra en el centro de una creciente tensión social tras las protestas contra el proyecto minero canadiense GoldQuest, que busca explotar el yacimiento de Romero en la Cordillera Central.
Con el lema “Agua sí, oro no”, productores agropecuarios, estudiantes y organizaciones comunitarias paralizaron las actividades comerciales, educativas y de transporte durante un paro de 24 horas, manifestando su rechazo a la minería por temor a daños irreversibles en las cuencas hidrográficas y al medio ambiente.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, abogó por un diálogo transparente y fundamentado en evidencia científica, señalando que el futuro minero nacional debe equilibrar la protección ambiental con el crecimiento económico.
Por su parte, la empresa GoldQuest defendió su propuesta alegando que el método de explotación subterránea minimizaría los impactos en la superficie. Sin embargo, los residentes mantienen su escepticismo, recordando que desde 2015 han sostenido una lucha constante contra el proyecto.
La Academia de Ciencias de la República Dominicana también se sumó al rechazo, argumentando que la Cordillera Central representa una riqueza ambiental incalculable para el equilibrio ecológico del país.
El debate se intensifica mientras se estima que el yacimiento podría contener 840,000 onzas de oro, 980,000 de plata y 135 millones de libras de cobre, cifras que reflejan el atractivo económico del proyecto, pero que chocan con la defensa férrea de los recursos naturales por parte de la comunidad sanjuanera.